No todo el proceso que he vivido desde hace ya casi dos años ha sido miel sobre hojuelas y no todo ha sido mierda en los zapatos, ha tenido cosas buenas y malas y aunque las malas son la gran mayoría siempre hay que verle el lado bueno a las cosas.
Ventajas:
- Viajas gratis en el metro, trolebús, metrobús y todos los transportes operados por el GDF.
Y ya, no hay otra ventaja. (Es broma, continuo).
- Puedes viajar en el vagón de las mujeres: no es como se lo imaginan, no es como un comercial de Axe donde todas tienen poca ropa y son super modelos y aunque dista mucho de ser un harén el olor es infinitamente mejor que en el vagón de los hombres.
- Tienes lugar de estacionamiento preferencial.
- Puedes hacerle la chillona a los policías para que no se lleven tu carro al corralón por atravesarte los carriles del metrobús (true story).
- Te ceden el asiento en el transporte público, (pero cuando son mujeres no se los acepto).
- Te dan placas para que tu carro circule diario sin importar que contamine más que tres vacas.
- Te puedes subir a las sillas eléctricas que hay en los supermercados estilo profesor Xavier.
Desventajas:
- Haces ruido al caminar, puto bastón.
- No puedes hacer muchos deportes.
- Aunque puedes viajar en el vagón de las mujeres no todas te reciben agradablemente, las que no alcanzan a ver el bastón se me quedan viendo con cara de Maldito pervertido aunque creo que tal vez no ayude mucho que voy con esta cara:
- Los niños te barren y te miran como bicho raro.
- Todas las limitaciones que supone tener una discapacidad motriz.
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